El mundo de la televisión está de luto. Nos resistimos a creerlo en un principio. La
noticia parecía de esas que uno quisiera desmentir inmediatamente, porque
cuesta trabajo aceptar que una figura que dejó una huella tan importante en la
televisión mexicana ya no está. Pero el sábado 15 de agosto de 2026 falleció José
Rendón, escritor, productor y director de escena, a los 81 años. La Sociedad
General de Escritores de México (SOGEM) confirmó la noticia.
José Rendón fue uno de esos nombres que quizá no siempre aparecían frente a
las cámaras, pero que estuvieron detrás de algunas de las historias que se
convirtieron en parte de la memoria televisiva de varias generaciones. Su carrera
comenzó como escritor, vinculado a la producción de Ernesto Alonso. Participó en
telenovelas como Al rojo vivo y Al final del arcoíris, y posteriormente dio el salto
a la dirección, trabajando en títulos como Bodas de odio, Tú eres mi destino, Tú
o nadie, De pura sangre y El camino secreto.
A finales de los años ochenta comenzó además una importante etapa como
productor. Bajo su responsabilidad estuvieron melodramas como El cristal
empañado, Balada por un amor, Sueño de amor, Corazón salvaje, La paloma,
Morir dos veces y La jaula de oro. Pero si existe una producción que
inevitablemente queda ligada a su nombre es Corazón salvaje, aquella versión de
1993 protagonizada por Eduardo Palomo y Edith González. La historia de Juan del
Diablo se convirtió en uno de los grandes fenómenos de la televisión mexicana y
trascendió las fronteras del país.
Rendón también tuvo una etapa en TV Azteca, donde participó en Golpe bajo, y
posteriormente regresó a Televisa para intervenir como director de escena y
escritor en proyectos como Duelo de pasiones, La verdad oculta y Amar sin
límites.
Su trayectoria demuestra que José Rendón fue mucho más que un productor de
telenovelas. Fue escritor, director y creador de universos melodramáticos; un
hombre que entendió el lenguaje de la televisión y supo rodearse de actores,
escritores y equipos técnicos capaces de convertir una historia en un fenómeno
popular.
Hoy se va Pepe Rendón, pero quedan sus historias, sus personajes y esas tardes
y noches frente al televisor en las que millones de mexicanos siguieron sus
producciones. Y quizá por eso nos resistimos a creerlo. Porque hay nombres que
forman parte de nuestra memoria y que, aunque la vida diga lo contrario, pareciera
que deberían seguir ahí, detrás de una nueva historia, preparando el siguiente
capítulo.
Se nos fue Pepe. Y con él se va otro de los grandes nombres de aquella
televisión que sabía contar historias y que, para muchos, también sabía
acompañarnos en la vida. Buen viaje señorón. Y gracias por las historias que nos
hicieron soñar.
POR TODO LO QUE NOS DISTE Y LO QUE EN VIDA FUISTE
MUCHAS GRACIAS JOSÉ RENDÓN DONDE QUIERA QUE ESTÉS
Q. E. P. D.
No hay comentarios:
Publicar un comentario