Dicen que vale más suerte que dinero. Y eso lo puede afirmar
un comunicador que se ha hecho a si mismo. Un hombre con verdadera vocación
para comunicar, sin duda, ya nació con ese don. De día y de noche ha trabajado,
y siente gran satisfacción. Ahora es un hombre que causa admiración, y como no,
es artista de radio y televisión. Aunque también maneja la comunicación
organizacional, y hasta es empresario. Un comunicador con toda la barba. Literal.
Es Marco césar Cervantes quien va a compartirnos su vida y milagros.
YO SOY ASÍ
“Marco Cervantes es un tipo buena onda. Es un ermitaño, que
prefiere aislarse lejos de la gente por momentos, pese a que en el ámbito
laboral se note a la legua que mantengo buenas relaciones, me doy mis tiempos
para estar conmigo mismo, de ir al cine, de disfrutar de una buena comida, de
viajar incluso, para tener conexión con mi alter ego. Me gusta disfrutar de una
peli, comer ricas viandas, escuchar buena música, en fin, son muchos puntos a
resaltar del Marco Cervantes como ser humano, fuera de la vorágine de ser
figura pública”.
YO QUIERO ESTAR AHÍ
“Cuando era un jovencito, digamos 15 años de edad, tuve la
oportunidad de presenciar la grabación del entonces programa internacional de
variedades SIEMPRE EN DOMINGO, que, para el efecto, se estaba realizando en
Mazatlán. La tirada era ir a ver a uno de mis artistas favoritos, y me dijeron
que me podía hacerme una foto con dicho artista, que hasta la fecha sigo
admiranda, tras bastidores, y me quedé impactado con todo lo relacionado con la
producción de ese show. El ir de la seca a la meca, las luces, las cámaras,
toda la logística que rodeaba a esa programación, y pude ver a un conductor que
admiré por mucho tiempo, el señor Raúl Velasco (QEPD), que no solo daba la cara
ante el público, sino que era quien llevaba la batuta de lo que se hacía tanto
dentro como fuera de cuadro en SIEMPRE EN DOMINGO. Fue impactante para mi esa
experiencia de ver de cerca todo lo relacionado con la elaboración de un show
de TV en vivo. Fue así mi primer contacto con la pantalla chica. He de ahí que
decreté que deseaba trabajar en el maravilloso mundo de la televisión. Sentirme
parte importante de una producción, sin importar se camarógrafo, jala cables o luminotécnico.
El chiste era formar parte de ese hermoso medio de comunicación”.
HASTA QUE SE ME HIZO
“Antes de entrar a la artisteada como tal, realicé diversos
proyectos en mi etapa estudiantil en la ahora llamada Universidad Autónoma de
Occidente. Dichos proyectos formaban parte de las prácticas que me dejaban mis
maestros, a las cuales les debo haber aprendido todos los términos técnicos que
se empleaban en el ambiente televisivo, aunado a la redacción de guiones,
locución y demás herramientas que me sirvieron a la postre. Y eso que estaba en
el primer año de carrera. Realicé diversas audiciones en el extinto Canal 3.
Para mi desgracia no pasé los filtros. Audicioné para EL FORO DEL SABER,
HACIENDO TIERRA y otros tantos shows, en los cuales, como te dije hace un
momento, no quedé. Dolido y defraudado, pensaba rendirme, hasta que se me
invitó a audicionar para un programa llamado MEGAMÚSICA de MEGACABLE. Hago mi
audición, paso los filtros, y en mayo del 2000, hago mi debut formal en los
medios, encabezando la emisión denominada MEGAMÚSICA, donde estuve un buen
rato”.
RADIORAMA: MI PRIMERA CASA DE RADIO
“En primera instancia, debuté en Televisión, luego se dio la
oportunidad de hacer radio, gracias al señor Enrique Torres Segovia, director
de lo que ahora se denomina TM MEDIOS, antes RADIORAMA, quien me invitó a
coordinar uno de sus eventos insignia: EL ÁRBOL DE LA ESPERANZA. Me tuve que
partir en cinco, pues estaba en la tele, estudiaba en la uni, y encima de todo
esto, coordinar la logística del proyecto durante la friolera de dos meses. El
señor Torres me interpela y me invita a trabajar en un proyecto parecido al que
yo hacía en televisión. Para el efecto, ya contaba con un productor, el formato
y todo lo necesario para hacer un programa. Se requería de un chavo para
conducir, y hace 25 años era prácticamente un chavo. Y fue así como incursioné
en radio”.
DE ALGO SIRVIÓ ESTAR EN LA TELE
“Las tablas que adquirí en televisión me ayudaron en mi
desenvolvimiento en radio. Así como hay comunicadores que hicieron radio en
vivo pegan el brinco a la tele, en mi caso fue precisamente al revés, de los
sets de televisión brinqué a una cabina de radio. Aunque literalmente hacía lo
mismo, que era presentar canciones, comprendí que el lenguaje radiofónico era
distinto que el televisivo, de entrada, porque las imágenes eran auditivas.
Para mi no fue difícil hacer el crossover de la tele a la radio, pues
literalmente estaba haciendo el mismo formato, solo que, en otra plataforma, y
procurando adecuarme al código que se manejaba en el ámbito radiofónico”.
RITMO Y SALUD: UN PROYECTO ENTRAÑABLE
“Siempre combiné la cabina con la tele. A manera de
paréntesis, finalicé mi relación con TM MEDIOS hace cosa de dos años para
mudarme a VIBRA GROUP. Aunque mi paso fue intermitente, estuve dos décadas al
servicio de Enrique Torres, a quien agradezco la oportunidad de acercarme a
este bendito medio como lo es la radio. Volviendo al punto, en 2006 se me
invita a integrarme al ahora extinto programa de revista RITMO Y SALUD, pues
querían que hubiera un conductor, ya que quienes estaban al frente del show
eran puras mujeres. Iliana Palazuelos, productora del programa, me invita a
colaborar, para el efecto, seguía en la radio y empezaba a dar clases. Como
mero formalismo, se me hizo una prueba al aire para ver como lo hacía, y no es
por darme lija, pero ya tenía algo de experiencia en televisión. Tres años en
MEGAMÚSICA, y algunas participaciones en cadenas nacionales como Televisa y TV
Azteca. En ese tiempo, el licenciado Torres me necesitaba como parte de su
equipo, ya que estaba por entonces dirigiendo los destinos de la CIRT (Cámara
de la Industria de la Radio y Televisión, delegación Sinaloa). Acabada su
gestión, me fui a la ciudad de México, de la cual tuve que regresar, porque me
llamó Iliana para quedarme en RITMO Y SALUD, donde permanecí la friolera de 15
años”.
El rey del merequetengue hará una pausa, pues sus deberes
reclaman su presencia. Así que los dejaremos picados, pues tiene mucho que
contar mi compa. Lean el próximo episodio.



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